lunes, 22 de septiembre de 2008

Cómo sobreviví a la Matagalls-Montserrat

Tenía pensado continuar mi nuevo y flamante blog con alguna entrada relativa a otra de mis muchas aficiones pero causas mayores, en concreto una causa mayor, me ha obligado a referirme de nuevo al tema montaña y, aunque no a correr por montaña, sí a caminar por la misma. Esa causa mayor no es otra que la XXIX travessa Matagalls-Montserrat.

Algunos os preguntaréis: ¿Qué es eso? Pues un paseo de 83,5 km desde Collformic, en la falda del Matagalls, hasta el monasterio de la sagrada montaña de Montserrat. Como se trata de un paseo de fin de semana los organizadores te conceden generosamente 24 horas para completarlo y se aseguran de que lo haces colocando controles de paso repartidos estratégicamente para evitar ciertas tentaciones en forma de agarro-coche-y-avanzo-algo o agarro-atajo-que-también-avanzo.

Algunos os preguntaréis: ¿Pero como se te ocurrió ni siquiera plantearte intentarlo? Me engañaron. Concretamente un compañero de trabajo de cuyo nombre no quiero acordarme utilizó técnicas sibilinas para convencerme. Entre sollozos me suplicó que lo acompañase a ver si así, en su tercera tentativa, conseguía terminarla.

Algunos os preguntaréis: ¿Y la acabaste? Milagrosamente sí. Después de 22 horas de agonía, desde las 7 de la tarde del sábado 20 de septiembre hasta las 5 de la tarde del domingo 21 de septiembre. Así pues, a las 17:00 del domingo, el que hasta entonces había sido mi amigo y yo pisamos la alfombra roja (textualmente) en la llegada y recogimos el ¿premio? que acreditaba nuestra proeza.

Algunos os preguntaréis: ¿Y que tal la experiencia? Mal. Personalmente 22 horas en el sofá viendo la tele me cansa... Imagináos 22 horas caminando! Fijáos en las fotos del antes y el después, observad ese abrazo de pura hermandad en la salida y comparadlo con el abrazo forzado, de judas, en la llegada. Mirad esos rostros desencajados, esa sonrisa forzada.


Antes

Después

Algunos os preguntaréis: ¿Pero y la recompensa del objetivo cumplido? Bueno, sí, eso hay que reconocerlo, a pesar de que el sentido común y la más simple lógica indicaría que intentar una locura de tal calibre sólo puede llevarnos al desastre, a pesar de que durante las 22 horas maldices mil veces el momento en que decidiste apuntarte a esa locura, a pesar de todo: Disfruté, gocé, sonreí... y volveré!

3 comentarios:

Malfieten dijo...

Felicitats Isma !!!
Sabia que ho aconseguiries, vaia "paliçon" !

A recuperar i ens veiem aviat !

PD: i... felicitas pel bloc, ja tens uns subsrciptor.

Isma dijo...

Gràcies Albert! La veritat és que el paliçón va ser de cuidao!.

Ara posaré els vostres blogs pel costat... quan tingui un moment! ;)

Ens veiem el diumenge!

Salut!

Xavier Martorell dijo...

Pero si tens un bloo00og i tu callat. Ja t'he fixat xaval !